Bolso fácil de hacer con caja de madera

Es el segundo bolso que hago, es súper fácil de hacer y el resultado me encanta, espero que a vosotros también os encante 😉

Para hacer este bolso DIY necesitarás los siguientes materiales:

El primer paso es tomar las medidas de la caja y marcarlas en el salvamantel. Si es un salmavantel como el mío, solo recorta los laterales, no recortes el largo porque se deshará todo. Para cortar el largo, el salvamantel debe estar pegado a la caja.

Marcamos el ancho de la caja en el salvamantel y recortamos con la ayuda de un cúter o una tijeras. A mí, definitivamente me fueron mejor las tijeras. Como mi mantelito tiene unas costuras que sujetan los palitos de bambú, he intentado que quedaran cuadradas de un lado y otro y por ese motivo he recortado de los dos lados.

Reservamos el salvamantel cortado para pegarlo más adelante.

Para que el bolso no se abra completamente y se nos caigan las cosas que llevemos dentro, vamos a poner unas telas en los laterales, así el bolso se abrirá solo hasta donde nosotros queramos.

Para saber cómo debemos cortar esta tela, vamos a utilizar un trozo de papel. Entrecerramos el bolso hasta que tengamos la apertura que deseemos y colocamos el trozo de papel en la parte más estrecha y con un lápiz, marcamos la forma.

Recortamos la forma y la comprobamos. La dibujamos sobre la tela. Recuerda que hay que recortar una del derecho y otra del revés, ya que hay dos lados contrarios.

Si la tela no se deshilacha, no hace falta que le hagas un dobladillo, pero si se lo haces, quedará un acabado más profesional.

Pegamos la tela al interior del bolso, cada trozo dónde corresponda con la ayuda de la silicona caliente. Cuidado de no quemarte.

Ahora pegamos el mantelito recortado a la caja de madera. Pega bien todos los lados, incluso la parte de abajo.

Cuando ya esté todo pegado, recorta el trozo que sobra con el cúter.

Para un mejor acabado, quizás tengas que pegar algún palito de madera más.

Puedes lijar un poco los bordes para que todo quede más suave.

Ya casi hemos acabado, solo nos falta el asa. En este caso me he decidido por una cadena de bronce.

Hacemos un agujero a cada lado de la caja con un taladro. Si lo tuviera que volver a hacer, haría el agujero un poco más centrado.

Haz el agujero lo suficientemente ancho para que te pase la cadena. Para que no se escape la cadena, puedes poner una anilla más grande o un trozo de cuerda con varios nudos.

Para el asa del bolso también puedes utilizar un asa de un bolso viejo, unas cuerdas con nudos de macramé en espiral, también puede quedar bien una trenza con 5 cuerdas o incluso solo con 3 si las cuerdas son gruesas… lo que más te guste.

Pues ya hemos acabado el bolso, súper fácil ¿verdad?

Espero que hayas disfrutado, que este proyecto te haya sido útil y te haya servido de inspiración para tus propias manualidades.

Y recuerda: Si lo puedes imaginar, lo puedes crear.

Nos vemos la semana que viene!!!

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